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sábado, 16 de enero de 2016

"SAMSON ET DALILA". Les Arts, 14 de enero 2015. FASCINACIÓN, CONTRARIEDAD... Y CONTROVERSIA



La función de esta ópera de Camille Saint-Saëns motivo de estas notas, fue la del 14 de enero, la segunda de las cinco programadas, y al finalizar la primera parte que incluye los actos primero y segundo, salí a tomar el fresco, estaba fascinado. La contrariedad vino en la segunda parte, en el tercer acto, Esta contrariedad forma parte de la fascinación final y de la controversia generada. Intentaré explicarlo con las notas que siguen...




Muy apreciables los debuts de los dos protagonistas, Gregory Kunde y Varduhi Abrahamyan, en sus respectivos papeles que dan titulo a la obra. Kunde, que fue un Samson con limitaciones de movilidad por un accidente durante los ensayos, tiene además mi admiración. Otro hubiera cancelado y él quiso seguir en el proyecto, y con la complicidad tanto del equipo técnico, del escénico y de sus compañeros de reparto, coro incluido, encontraron la solución y funcionó. Dadas sus limitaciones físicas tuvo que transmitirlo todo con el canto y lo hizo. La escena del dúo, la más peliaguda dado su estado, se resolvió con inteligencia. Es el momento más esperado de esta ópera, y las voces, la música, el juego de luces, el color... y las rastas, crearon uno de los momentos memorables. Ese juego erótico con las rastas de Samson me fascinó. Fue como un bálsamo de auténtica sensualidad después de tanto escuchar hablar de rastas a algunos diputados del congreso... Una contrariedad y una fascinación, por este orden.
Abrahamyan estuvo seductora en su papel de mujer fatal como le pedía la puesta en escena. Por voz, mejor en las partes líricas que en las más dramáticas. Frasear como lo hizo en sus "arias", con el tempo ralentizado como le marcó Abbado, tiene su mérito y el resultado, para ser su primera Dalila, fue cautivador.  
André Heyboer, cantó bien y puso intención, pero le faltó algo de peso en la voz, que no es mucha, para acabar de redondear su parte como sumo sacerdote.
Jihoon Kim en el papel de viejo hebreo, desempeñó su parte con plena corrección y le regalaron con otro de los momentos especiales: su intervención en el primer acto, cantando en el patio de butacas de espaldas al director, escuchándose al coro cantar fuera de escena detrás del patio de butacas, fue un momento mágico.
Alejandro Lopez en el papel de Abimélech, Emmanuel Faraldo como mensajero filisteo y los dos filisteos a cargo de David Fruci y Javier Galán, completaron el elenco y cumplieron su cometido.
Sumando las excelentes prestaciones de la orquesta y coro titulares de Les Arts, se confirma que el nivel de calidad se mantiene y el director musical de la velada tuvo mucho que ver en ello...




Satisfecho debió de acabar con su labor en esta función el maestro Abbado. Era su primera intervención como director titular, dirigiendo esta ópera que él mismo ha definido como difícil y con muchos contrastes debido a los diferentes matices que requieren cada uno de sus tres actos. Superó los escollos, con momentos de verdadera fascinación y concertando voces y coro, en algún caso concreto situados fuera de escena, lo que no favorecía, precisamente, esta labor. Me quedó para el recuerdo todo el segundo acto, y en especial el dúo de los dos protagonistas... Muy personal su manera de acompañar las tres "arias" de Dalila, con un tempo lento sin perder intensidad y lirismo, contando con la meritoria confabulación de Varduhi Abrahamyan. Su complicidad con la Orquestra de la Comunitat Valenciana funcionó, sacando de ella un espléndido sonido. El Cor de la Generalitat Valenciana estuvo admirable, y junto con la batuta de Abbado consiguieron en el primer acto, esa mezcla de espiritualidad que transmite la música en ciertos momentos, con otros de impacto dramático reforzados por las imágenes en blanco y negro. Otro motivo de fascinación.




Entramos en la parte escénica y aquí es donde se mezclan fascinación y controversia. Se presentó el montaje de La Fura dels Baus bajo la dirección de Carlos Padrissa como una revisión del original estrenado en la Ópera de Roma en 2013. La intención era aligerarlo para reducir costes. Se calificó como minimalista, y el concepto funcionó mucho mejor en los dos primeros actos. En el tercero, el más "furero" en potencia, se notó la reducción de costes y lo que pudo ser no fue. La bacanal, que pudo ser una autentica orgía tomando referencias sado-maso con la utilización del bondage, se convirtió en una fiesta de matarifes, dando la sensación que la música iba por un lado y lo que se veía por otro. Lo que no deja de ser una contrariedad, una pequeña decepción, sobre todo por que daba la sensación de ya visto...
Zalmira Pasceri, responsable de la coreografía y cabeza visible en el apartado escénico ante la ausencia de Padrissa por motivos laborales, dijo en su momento que la intención era "ir de lo histórico a lo individual", o lo que es lo mismo, de lo bíblico a la realidad actual. Hay muchos guiños y referencias que lo confirman... Códigos de barras, códigos QR, cinturones-chalecos con explosivos, oro negro, bondage, mandalas, y sobre todo la sensación de que cada uno de los personajes va a lo suyo, sin interaccionar mucho entre ellos, solo lo imprescindible. También hizo alusión al ADN, al que nos diferencia genéticamente, y al que, en modo alegórico, nos marca en el aspecto cultural, religioso y geográfico.
El ADN de La Fura es el que es y está bien que así sea. Provocar fascinación, contrariedad y controversia me parece bien, y a la ópera le sienta de maravilla para no morir de narcisismo, y tal vez, para que un público más joven, con rastas o sin ellas, se interese por controversias como esta.
 



El color predominante de esta producción es el blanco y negro, aunque en las fotos aquí expuestas se demuestra que algo de color hubo. Un montaje con sus pros y sus contras, controvertido, pero que hay que ver, 
La parte musical fue estupendamente servida y me hace sentir más cerca de esa definición que hizo el maestro Abbado de esta obra de contrastes... "Maravillosa y coral".

domingo, 10 de enero de 2016

"SAMSON ET DALILA"... TODO POR LOS PELOS


Mandala floral
El 12 de enero se estrena la producción de La Fura de la ópera "Samson et Dalila" de Camille Saint-Saëns en Les Arts, y estas notas son una aproximación a lo que veremos y escucharemos en las cinco funciones previstas.

Oratorio, ópera y bacanal. Esta es la evolución, más o menos, de los tres actos en que se compone la más conocida y, prácticamente, la única de las óperas de Camille Saint-Saëns que se representa en la actualidad.  
Saint-Saëns compuso esta obra dejando de lado su primera intención de crear un oratorio, para finalmente crear una ópera alentado por Franz Liszt. Esta puede ser la razón de ese aire de espiritualidad del primer acto, que se transforma en orgiástico en el último, pasando por el sensual y más operístico del acto segundo, donde se encuentran los momentos más memorables de toda la obra.

El primer acto tiene un carácter narrativo, a modo de oratorio, con una especial intervención del coro y algunos solistas. Es en el segundo cuando la esencia de la ópera hace acto de presencia, y la trama, conflictos y motivaciones de los personajes quedan expuestos. El tercero rinde pleitesía a la Gran Ópera francesa con la gran escena-ballet de la bacanal y su exotismo musical. Un "mix" para elevar el espíritu y sacar a relucir las bajas pasiones, todo con un toque muy particular... Franco-germánico se podría decir.

La puesta en escena de La Fura es una revisión de la originalmente presentada en la Ópera de Roma en 2013. En aquel entonces no provocó mucho entusiasmo. Para estas representaciones en Les Arts, la han aligerado para reducir costes, y quizás, esperemos, para corregir y mejorar los resultados.
Según Carlus Padrissa la inspiración en los mandalas seguirá presente y el blanco y negro refleja los contrastes de esta obra, que oscila entre los sentimientos religiosos y los placeres mundanos.
Abbado, el director musical, ha definido la obra como: "Maravillosa y coral", y ha alabado la afinidad de la Orquestra de la Comunitat Valenciana con la música de Saint-Saëns. Lo que me da seguridad para creer que será una ocasión más para disfrutar con la orquesta titular y el también titular Cor de la Generalitat Valenciana.

Una vez más se cumple una especial característica... La mala es ella, y tiene tres arias para lucirse. Un papel-bombón para muchas mezzosopranos... si encuentran un Samson que les de la réplica y esté a su altura. El consuelo para él es que se redime destruyendo el templo, acabando con los filisteos allí presentes en plena bacanal y vengándose de la tomadura de pelo de Dalila... Sí, porque "todo viene por los pelos de Samson"... 

Quiero remarcar que los dos intérpretes protagonistas, Gregory Kunde y Varduhi Abrahamyan, debutan sus papeles de Samson y Dalila en Les Arts, y esto es, como ha ocurrido en otras ocasiones, un punto a favor de los responsables de llevar a cabo este proyecto, y un motivo de agradecimiento hacia los dos cantantes por darnos la oportunidad de presenciar lo que para mí es un acontecimiento.       


Dejo a continuación tres vídeos que ilustran algo de lo arriba comentado...


Acto primero





Acto segundo





Acto tercero y final de la ópera...



sábado, 12 de diciembre de 2015

LADY MACBETH... 'Andiam' o 'ANDIAM'

                             Ekaterina Semenchuk

Asistí ayer, 11 de diciembre, a mi primera función de 'Macbeth' de Verdi en Les Arts. La segunda será el 17, y como ya se ha dicho casi todo de esta representación, me gustaría romper una lanza en favor de la estupenda Lady Macbeth de la mezzosoprano Ekaterina Semenchuk. El final de su aria en el último acto, 'Una macchia è qui tuttora', lo adaptó con inteligencia, aunque no con los mejores resultados, a sus recursos vocales, que son muchos y buenos... Quizás una "pequeña mancha", muy pequeña, que no empaña su excelente prestación en esta ópera.
Era su debut en el papel y ese honor se lo tenemos que agradecer al Palau de Les Arts, que confió en ella y aceptó el reto con unos resultados dignos de alabar. Bravo.

La excelsa Shirley Verrett es un claro ejemplo de como resolver el final del aria en diferentes etapas de su carrera. En el primer vídeo lo canta como está escrito en la partitura, era el año 1975 y estaba en plenitud de medios vocales. En el segundo, del año 1988, descarta el riesgo y emplea el mismo recurso al que recurre Semenchuk en estas representaciones de Les Arts... Lo dicho, "una pequeña mancha", que algunas grandes del canto han sabido cómo "limpiar"... 

La única que ha hecho honor a este final del aria como lo requería Verdi en la partitura, "Un fil di voce", ha sido Caballé, otras solo se han aproximado y el resto hacen lo que hace Verrett en el segundo vídeo... Bravo...










Mis notas sobre este Macbeth de Les Arts están en proceso de creación...

miércoles, 2 de diciembre de 2015

'MACBETH' DE VERDI... Y LA 'LADY'



Después de la "pretemporada", como ha sido bautizado lo programado hasta ahora, empieza la auténtica temporada en Les Arts con este 'Macbeth' de Verdi y Plácido Domingo de protagonista en su faceta de barítono.
Esta obra de Verdi tiene unas especiales características dentro de la producción verdiana. Primero, porque Verdi estaba empeñado en hacer algo diferente de lo que había hecho hasta entonces, y segundo, porque debido a su devoción hacia Shakespeare, hizo especial hincapié en no desmerecer la obra del escritor inglés.
Verdi controló sobremanera el libreto. Quiso que por encima de la música y el canto destacara el texto, e incidió en crear una atmósfera acorde con el espíritu de la obra, dando más importancia a la interpretación que al canto mismo. Macbeth, el protagonista, tiene partes en que se requiere un canto declamado, de pura introspección, frente a uno más expansivo, lo que el propio Verdi definía como "un cantábile muy sui géneris", y sobre la protagonista femenina, tenía claro que no la quería con una voz bella y un canto académico, sino con una voz más bien desagradable e incisiva acorde con la maldad del personaje. Una voz "áspera, sofocada y sombría" según sus propias palabras.
Caballé ha relatado que ante las peticiones para interpretar a Lady Macbeth, consultó con María Callas y esta le sugirió que su voz era demasiado bella para el papel, y le desaconsejó incorporarlo a su repertorio. La insigne soprano catalana nunca la cantó en escena.

Las profecías, la ambición desmedida sin escrúpulos y los remordimientos, son los pilares en que se basa esta obra.
Es una ópera sin dúos de amor. Los vínculos de la pareja protagonista reflejan los aspectos más reprobables de la condición humana. La tragedia creada por Shakespeare y el sentido del drama de Verdi se unen y dan un excelente resultado, con un especial cuidado en la simbiosis entre la música y el texto para iniciar, en aquel momento, lo que el compositor italiano llevaría a cabo en sus años de madurez creativa... romper con la tradición de la ópera italiana y atreverse a experimentar con nuevas formas y recursos musicales para crear sus obras líricas. La fuerza dramática y el sentido narrativo en la evolución de los hechos y los personajes, son los que hacen de esta ópera una de las más interesantes del compositor italiano.

Si el número y la importancia de las arias son la medida para establecer el protagonismo en una ópera, este habría que dárselo a Lady Macbeth, que se erige en el hilo conductor de esta tragedia lírica. Ella es la instigadora y Macbeth es el ejecutor... ella es la maldad y la manipulación personificada, y él se sumerge en las dudas y los remordimientos. El personaje femenino es complicado por los extremos en la tesitura, la agilidad vocal que se le exige, y por los requerimientos que el propio autor de la partitura expresaba a nivel del color de la voz y de la expresividad.
El tercer protagonista es el coro, en las voces femeninas dando presencia a las brujas y sus vaticinios en el inicio y como parte importante en la evolución de los acontecimientos, y en las voces mixtas a lo largo de toda la ópera.

Una ópera, en definitiva, de indudable atractivo, tanto dramáticamente como en la vertiente musical. Contiene arias con el sello del compositor que están entre las más bellas, tanto para el tenor como para la voz de bajo. Las de la soprano por su interesante corte dramático y psicológico y las del barítono por su, como ya he dicho, "cantábile sui géneris" y su reto a nivel actoral, aportan ese "algo más" que denota esta obra comparada con las compuestas por Verdi en "los años de galera".
Verdi manifestó su particular predilección por esta composición después de estar concluida, y si el propio autor está muy satisfecho con su obra...  



Aquí más abajo, dejo constancia de las tres arias de Lady Macbeth, cometido llevado a cabo tanto por mezzosopranos como por sopranos. En este caso, y si no me equivoco, por tres insignes damas de la ópera que nunca cantaron el papel en escena, solo en grabaciones discográficas... 



'Nel di della vittoria'. 
Agnes Baltsa.





'La luce langue'. 
Fiorenza Cossotto.






'Una macchia è qui tuttora'. 
Montserrat Caballé.




Baltsa, que se queda corta de intención, Cossotto, que se la escucha un tanto tirante en los agudos, y Caballé por no dar el perfil vocal que requiere el personaje, el caso es que ninguna de las tres incorporó en escena a este paradigma de la maldad y de la ambición sin límites...
        


viernes, 5 de junio de 2015

LES ARTS: DAVIDE LIVERMORE PRESENTA LA TEMPORADA 2015-2016

Este es el nuevo semblante para el ejercicio 2015-2016, con imágenes del fotógrafo alemán Hebert List, fruto de la colaboración entre Les Arts y el IVAM.


Una presentación de temporada es algo así como poner las cartas sobre la mesa. El motivo de estas notas, con aporte fotográfico, es presentar a los jugadores de la hipotética partida...




Davide Livermore es Intendente, director artístico... y comunicador. En su primera faceta es una incógnita, en la segunda un valor muy interesante, y como lo tercero un descubrimiento. El hecho de ser intendente lo relaciona con las administraciones públicas. No sé si esta contingencia tendrá algo que ver con la programación de "Davidde Penitente" de Mozart, pero en cualquier caso, le deseo la mejor de las suertes...
El hecho de ser un excelente y creativo director de escena, me inspira confianza para que, en su faceta de director artístico, aplique su criterio escénico y le lleve a ofrecernos espectáculos, que en la medida de lo posible (presupuesto), no rebajen el nivel de calidad hasta ahora ofrecido en Les Arts. 
El acto que tuvo lugar el 4 de junio, en el que se presentó la nueva temporada, era en exclusividad para los abonados interesados en asistir. No hubo factor sorpresa. El programa ya había sido presentado en conferencia de prensa el día anterior, y difundido por los medios de comunicación. Lo interesante fue verlo en su faceta de comunicador y, la verdad, me llevó a su terreno. Consiguió que la próxima temporada me resulte, ahora, más interesante de lo que me pareció tras un primer conocimiento.
Su caracter mediterráneo, su nueva manera de hacer las cosas y su pretensión de mayor proximidad con el público, fueron efectivos. Sus intenciones quedaron expuestas de manera muy clara, a pesar de su "itañol o espaliano" que él mismo, en su modestia, dice que habla.
Dicen que "para gustos estan los colores". Los que reflejan la nueva imagen de la temporada, oscilan del blanco al negro, con toques de rojo pasión... 




Cambio de nomenclatura. Aplaudo la iniciativa de simplificar e institucionalizar con el término "Les Arts", el menos escueto, efectivo e incluso alambicado "Palau de Les Arts Reina Sofía". Una cuestión de imagen de marca.
Otro matiz tiene el supuesto cambio de nomenclatura al "Centre de Perfeccionament Plácido Domingo", suprimiendo lo de "perfeccionament". Los integrantes que intervienen en los espectáculos que proceden de dicho Centre, ya no tendrán el aura de estar en el punto final del perfeccionamiento de su técnica. Pues eso, una sutileza...   




La influencia de los dos directores de orquesta titulares es notoria. Roberto Abbado será el encargado de adentrarnos en las obras del siglo XX. Britten y su "A Midsummer Night’s Dream" es el autor y la obra elegida para la ocasión, y será un reto comprobar la respuesta del público. Un reto menor, en este aspecto, será "Samson et Dalila" de Camille Saint-Saëns, la otra ópera bajo su batuta y con el atractivo de Kunde debutando en el papel de Samson. Dirigirá también el concierto-spectáculo "Lélio" de Berlioz. Es una obra que tengo que admitir que no conozco; y algunos conciertos sinfónicos, en los que será complice junto con su colega Biondi. 
Fabio Biondi, especialista en el barroco y el clasicismo, se enfrentará con la obra de Mozart "Idomeneo", y es otro de los alicientes para poder escuchar a Kunde en el papel principal, y para disfrutar con nuestro coro.
Dirigirá una ópera de Händel, "Silla", de la que tampoco tengo muchas referencias, y la cantata "Davidde Penitente" de Mozart. Será también director y violinista en algunos recitales y conciertos sinfónicos.
Está más que confirmado que con estos dos directores titulares de la orquesta, vamos a ampliar el conocimiento de nuevas obras. Apreciarlas o no, es todo un reto para ellos. El nuestro es... confiar en su criterio y no aferrarse a ese dicho tan popular y arraigado que dice: "Más vale malo conocido, que bueno por conocer"... 




El principal director invitado, Ramón Tebar, dirigirá "Aida" de Verdi en una reposición de la producción de David McVicar, que en su momento provocó divergencias y pequeños recortes escénicos... para "no herir la sensibilidad del espectador". Como ya somos mayores, espero que se respete nuestra libre capacidad para medir nuestro grado de sensibilidad y se respete también al autor de dicho montaje, ofreciendo la versión íntegra.
También estará a la batuta del concierto-espectáculo "El sueño de una noche de verano" de Felix Mendelssohn-Bartholdy.




Una nueva etapa de colaboración se materializa en la persona y la personalidad de Gregory Kunde. Cantará dos obras, "Samson et Dalila" e "Idomeneo"; dirigirá un recital con cantantes del Centre Plácido Domingo y ejercerá de "head coach" en dicho Centre. Ya lo he dicho antes, uno de les acicates es escucharlo cantar en estas dos óperas.




Plácido Domingo sigue con su colaboración en este complejo Les Arts. Cantará "Macbeth" de Verdi, y su "logo" estará presente en todas las propuestas en las que participará el Centre que lleva su nombre. Su tirón popular y su prestigio son un valor seguro que se mantiene por el momento...




La puesta en escena fue muy efectiva. Sin grandes alardes ni boatos, Livermore consiguió lo que se había propuesto... hacer las cosas de manera diferente, empezando por eliminar, en muchos aspectos, las distancias. Hasta la próxima ocasión...


La información más detallada la tenéis en estos dos enlaces:
http://www.lesarts.com/docs/repositorio/es_ES/pdf/2015-2016/temporada_2015-2016_.pdf
http://amicsoperaartscv.blogspot.com.es/2015/06/temporada-2015-2016-del-palau-de-les.html

martes, 2 de junio de 2015

NARCISO DE DOMENICO SCARLATTI. Palau de Les Arts. 31/05/2015. El EGO Y EL ECO


Dejo con estos comentarios unas notas de paso, más como un valor testimonial, que como una referencia a la actualidad. Es lo que tiene asistir a la última representación, cuando los ánimos están ya puestos en lo que va a deparar la propuesta de la nueva temporada.

El 31 de mayo fue la postrera cita con esta ópera que cerraba la presente temporada en Les Arts, en este caso en la sala Teatre Martín i Soler del complejo operístico, y tuve la suerte se asistir junto con unos amigos (siempre es un aliciente compartirlo con ellos), y digo suerte, porque Narciso de Domenico Scarlatti era una ópera, para mí, desconocida y carecía de referencias sonoras para apreciarla, o no, con anterioridad, y cuando esto sucede, es como comprar un décimo y esperar que algo te toque.


La ópera barroca, y toda la música de ese periodo, se ha convertido en una especialidad para directores, músicos e intérpretes. Orquestas, grupos musicales y cantantes hacen de la corriente historicista en esta música su seña de identidad.
En lo referente al apartado musical en la representación de esta ópera barroca hubo aciertos, por parte de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, que sonó con calidad y con plena adaptación al estilio requerido, y por parte, sobre todo, del responsable de hacer que esto fuera así. El director Federico María Sardelli es un especialista, y ya ha dejado muestras de su valía en este mismo escenario en anteriores ocasiones, con dos obras de Vivaldi, "L´incoronazione di Dario" y "Juditha Triumphans". 
En cuanto a los intérpretes vocales, son todos integrantes del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo y... eso me hace suponer que están perfeccionando su técnica... Fue la parte menos remarcable en el cómputo final, y algo tiene que ver en esta apreciación el tema de la especialidad antes mencionado. Muy a su favor, recalcar su entrega, su esfuerzo y su implicación escénica, pero les faltó adecuación de estilo, a alguno más que a otros, y señalar que fueron mejorando a lo largo de la representación.  
La motivación de estas propuestas que surgen bajo el amparo del Centre de Perfecionament es dar oportunidad a los nuevos cantantes, en su última etapa de formación, de adquirir experiencia sobre los escenarios, y la labor de conjunto y su valoración como tal, es algo a tener en cuenta en estos casos. 
Los cinco personajes y sus intérpretes fueron:
Narciso   Cristina alunno
Cefalo   Lina Mendes
Aristeo   Valentino Buzza
Eco   Chiara Osella
Procri   Federica Di Trapani


Hubo consenso, por los comentarios posteriores, en afirmar que la parte escénica fue un estimulante incentivo, para la sensación positiva que dejó el hecho de rescatar del olvido esta ópera de Domenico Scarlatti.
La fuente de inspiración para esta coproducción de Les Arts y el Festival de Música Antigua de Innsbruck, la obtuvo Davide Livermore, responsable de la escenografía y de la dirección escénica, de la obra cinematográfica de Wes Anderson "Gran Hotel Budapest". Una visión tragicómica de una época y de unos acontecimientos en la Europa de entreguerras. Livermore adapta esta misma visión tragicómica y estética de la película, para narrar y teatralizar este Narciso. El director consigue dar ritmo y vitalidad frente al caracter estático y de numeros cerrados que tienen las óperas barrocas. Recurre para ello a una direción teatral muy trabajada, con una acertada utilización de recuersos escénicos, y que logra una muy loable implicación de los cinco protagonistas vocales. Uno de estos recursos es la intervención de dos integrantes del Ballet de la Generalitad: Fátima Sanlés y Júlia Cambra. Las dos excelentes en sus papeles de botones-cupido y animadoras de la fiesta.
El ego a través del eco está en la trama, y el eco favorable desde Innsbruck, llegó por estos lares, cuando se presentó en el Festival de Música Antigua de dicha localidad el año pasado. 


La escenografía creada por Livermore, el vestuario diseñado por Mariana Fracasso, la iluminación a cargo de Antonio Castro y la videcreación de D-Wok, son todo un acierto. Juntos han creado un espectáculo que deja en un segundo plano las opiniones divergentes sobre el valor musical de esta obra y su oportuna recuperación. A este respecto diré que en el segundo y tercer acto, es donde se encuentran los mejores atisbos de inspiración para hacer atractiva esta obra.



Como esta representación es todo un espectáculo visual, dejo por aquí dos muestras fotográficas más...

En esta inferior domina el color rojo... El amor propio es el tema de esta obra, pero también está el ajeno, correspondido o no, que con el tamiz de ser una ópera deviene en algo más intenso...



En esta última, que representa un mar bravío, se refuerza la intensidad de los sentimientos que toda ópera que se precie debe mostrar... y me sugiere esa sensación de aguas turbulentas por las que sigue navegando este Palau de Les Arts... hasta que llegue la calma y el nuevo trencadís lo cubra por completo... 



La inminente actualidad tendrá su razón de ser el próximo día 3 de junio. Día en que se presenta en rueda de prensa la programación de la nueva temporada. Estaremos atentos... 

Más apreciaciones en este blog:
http://elblogdeatticus.blogspot.com.es/2015/05/narciso-domenico-scarlatti-palau-de-les.html

martes, 5 de mayo de 2015

NABUCCO. PALAU DE LES ARTS. 2/05/2015. IMAGEN DE MARCA


El éxito de ventas de localidades para estas funciones de Nabucco , tal y como se refleja en la web de Les Arts, requeriría un estudio de mercadotecnia para poder explicar el porqué de este fenómeno.
Verdi es la marca, el "Va pensiero" es una especie de eslogan que funciona a las mil maravillas, y Nabucco es el producto que ha demostrado ser un éxito de ventas gracias a su eslogan. Los que han adquirido entradas para este espectáculo, no saldrán defraudados.

Esta obra es la tercera de Verdi. La compuso con los ánimos bajo mínimos provocados por el fracaso de su obra anterior, y como consecuencia de algunos penosos acontecimientos personales. Es un tanto deslavazada. Los conflictos se inician, pero no se desarrollan del todo. La trama va deslizándose a trompicones. Ya en la obertura asoma un toque opereta, al final, que me desinfla un poco los ánimos. El bel canto está muy presente en su composición, y la sombra de Donizetti, Bellini, y hasta de Rossini, aparecen de forma muy sutil en determinados momentos. El gran Verdi aún estaba por llegar. Su gran aportación fue iniciar con esta obra los grandes papeles para la voz de barítono, a la que aportó personajes, algunos de protagonistas, como en este caso, de especial relevancia... y ese coro, adoptado como himno nacionalista en su momento y que ha perdurado hasta nuestros días, en su simbología, en el alma de los italianos.
Con todo lo anterior bajo sospecha, este montaje evocador y atemporal, y la labor de todos los integrantes de la parte musical, lograron que las expectativas se vieran superadas con creces.
                     


La dirección de escena, escenografía y vestuario es de Yannis Kokkos y es una producción de la Bayerische Sraatoper. Creo que data del 2008.
El escenógrafo francés de origen griego, propone una puesta en escena muy sugerente. Juega con la propia fisonomía geométrica de la antigua ciudad de Babilonia, con la abstracción geométrica de parte de la pintura abstracta, y haciendo honor a los distintas partes, que no actos, en que se divide esta obra, compone unas imágenes escenográficas de indudable atractivo, geométricas en su configuración y abstractas en su concepto, pero muy estimulantes.
La iluminación de Michael Bauer, de la que se hizo cargo Benedikt Zehm para esta reposición en Les Arts, juega un papel fundamental. Hay una apuesta de luces y sombras, de escasos colores, pero acertados, que contrastan con el negro y los tonos sombríos, para resaltar el lado más oscuro de esta trama de conflictos políticos y religiosos, de opresores y oprimidos. Una sugestiva puesta en escena que hace esta ópera más interesante de lo que su libreto sugiere.
                                                                 


Dimitri Platanias es el Nabucco protagonista. La voz es atractiva y suficiente. Fue de menos a más, quizás, reservándose para las últimas partes, en las que Verdi le ofrece la ocasión de lucirse.
Abigaille es un papel difícil y por momentos ingrato vocalmente. Anna Pirozzi lo afrontó con valentía y con una voz plena en todos los registros. El timbre es atractivo, y su carta de presentación en Las Arts con este papel no puede haber sido más gratificante. Se llevó los aplausos más sonoros de la noche... a la par con los dedicados al coro.
Serguéi Artamonov, con una voz algo escasa en el registro agudo, sacó adelante el papel, nada cómodo para un bajo, de Zaccaria. No desmereció del conjunto, lo que ya tiene su mérito.
En esta obra, el tenor, en el personaje de Ismaele, tiene menos protagonismo de lo habitual. Brian Jadge, no se lució especialmente por falta de un aria que se lo permita, pero su voz se escuchó firme en las escenas en las que hacía acto de presencia.
Después de su grata intervención como Adalgisa en la Norma anterior a este Nabucco en Les Arts, Varduhi Abrahamyan se hacía cargo, en este caso, de Fenena, la hija del rey. Volvió a lucir su potente voz y bello timbre. Es un valor seguro, aunque brilló menos que en la obra de Bellini.
En los personajes secundarios, el Gran sacerdote lo defendió Shi Zomg con la falta de rotundidad requerida. David fruci fue Abdallo y Hyenkyung choi cantó el corto papel de Anna. Los tres son una aportación del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo.

Mención aparte merecen Nicola Luisotti al frente de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, y el Cor de la Generalitat Valenciana.
El director italiano estuvo brillante y musical. A esta partitura llena de contrastes, le sientan bien los cambios de tensión y las dinámicas contrastadas, sin llegar a perder el control. Ese esplendoroso sonido lo consiguió gracias a la orquesta titular, que volvió, una vez más, a demostrar que es una formación de excelente calidad.
Verdi se esmeró en la parte coral de esta obra. El protagonismo de los coros en el desarrollo de la trama es fundamental en esta ópera. Tenemos la suerte de contar con un coro de una calidad reconocida, y como el de Busseto le ofrece en bandeja la ocasión de demostrarlo a lo largo de tada la representación, el disfrute está asegurado. Es uno de los alicientes que tienen estas repesentaciones... poder deleitarse con sus intervenciones es todo un lujo.



Las voces, el coro, la orquesta, la dirección musical, y resaltar el lado oscuro y gris de la trama con luces y sombras, hacen de este Nabucco un producto muy interesante. Verdi ha salido reforzado y la imagen de marca ha funcionado...

Dos cometarios que sugiero y que hay que leer...
http://elblogdeatticus.blogspot.com.es/2015/05/nabucco-giuseppe-verdi-palau-de-les.html
http://cantanellas.blogspot.com.es/2015/05/nabucco-en-el-palau-de-les-arts-30042015.html?spref=fb


lunes, 9 de marzo de 2015

NORMA. PALAU DE LES ARTS. 8/3/2015 "SIMBOLOGÍA, ALEGORÍA Y FRAGILIDAD"


Con estas tres premisas se representa esta Norma de Les Arts. Hay símbolos, hay alegorías y hay una fragilidad en este trágico personaje que es Norma, que se manifiesta ya en su gran cavatina "Casta diva". La voz de Mariella Devia se ajusta bien a este perfil de Norma. No tiene la voz ideal, pero sí la maestría para sacar adelante su Norma, más frágil, pero totalmente creíble. Una lección de bel canto.
El Pollione de Russel Thomas, es un poco torpe en su deambular escénico, pero con una voz recia y atractiva llevó adelante su personaje con cierta relevancia.
Varduhi abrahamyan tiene una voz imponente, de bello timbre, muy contrastada con la de Devia, aunque en los dúos la sabiduría de la veterana soprano se impuso. Su Adalgisa fue de grato impacto.
En su corto papel de Oroveso, Serguéi Artamanov dejó un buen sabor de boca, y fue creíble tanto como jefe de los druidas como en su figura paterna respecto a Norma.
En los dos papeles menores de esta obra, salió mejor resuelta la Clotilde de Cristina Alunno que el Flavio de David Fruci, un tanto falto de proyección vocal. Ambos proceden del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo.


La orquesta y el coro titulares volvieron a dar muestras de su calidad. Ni el pequeño desajuste que hubo en una de las entradas del coro empañó su labor, tanto en su parte escénica como vocal. 
La orquesta estaba en buenas manos y eso siempre se nota. El coro, en esta obra, tiene momentos de especial y sutil relevancia en el discurso dramático, y estuvieron a gran altura.
El Ballet de la Generalitat también interviene, como es habitual últimamente cuando la ocasión lo requiere... y si no lo requiere también, como es este caso. Nada que objetar. Cumplieron perfectamente su cometido.



La agradable sorpresa vino de la dirección de Gustavo Gimeno. Él mismo hablaba de la dificultad del reto. Una primera Norma impone respeto. Supo encontrar la medida exacta de esta obra, entre heroica e intimista. Respiró con los cantantes, los acompañó con mimo sin perder el pulso y le dió presencia a la orquesta cuando se podía y se limitó a matizar el canto cuando el momento lo requería. Una gran labor de un director con no mucha experiencia en un foso de ópera. Admirable.



La labor de Davide Livermore como director de escena ya es bien conocida. Fiel a su línea de crear espectáculo con la ópera, ingenia una representación visualmente atractiva y atrayente. Brillante, tanto por la utilización de la luz, como por la sugerencia de símbolos y alegorías visuales. Consigue dar agilidad a la escena en esta ópera, un tanto estática en su dramaturgia, y sentido en el ir y venir, ascenso y descenso, de esa muestra de naturaleza muerta que se supone que es el gigantesco tronco que preside la escena. Hay que tener en cuenta que los druidas estan muy ligados al bosque y a la naturaleza.
Una falla... puede ser, pero en las monumentos falleros también hay imaginación y aquí la hay... 
Especial referencia se hace al tema del infanticidio, consumado en el texto original en el que se basa el libreto de Felice Romani, pero no en la ópera de Bellini. Y que en este montaje sobrevuela como un peso en la conciencia maternal de la protagonista.
Yo aplaudo este montaje, por imaginativo, por espectacular y por su enorme plasticidad.
A todo esto contribuyen las labores de Giò Forma en la escenografía, de Mariana Fracasso con el vestuario y de D-WOK en la videocreación.

Una gran obra lírica, bien servida en todos los aspectos, que devuelve al Palau de Les Arts a la posición que nunca se debió dejar perder como teatro de ópera... Esto último va dirigido a quién corresponda...  


Comentarios a tener muy en cuenta en estos dos blogs referenciales:
http://cantanellas.blogspot.com.es/2015/03/norma-en-el-palau-de-les-arts-832015.html
http://elblogdeatticus.blogspot.com.es/2015/03/norma-vincenzo-bellini-palau-de-les.html


viernes, 6 de marzo de 2015

NORMA DE BELLINI Y SU PERFIL COMO MUJER



Ahora que la inteligencia emocional está tan de moda, en estos cuatro vídeos se refleja, en este aspecto, la reacción a los hechos que perturban la vida y la psique de Norma por el hecho de ser mujer.

En este primer vídeo, Adalgisa le viene a contar a Norma que esta enamorada y a pedirle perdón por haber roto sus votos como virgen del templo de Irminsul. Norma, que ha pasado por la misma experiencia y ha tenido que ocultar su relación para mantener su posición de gran sacerdotisa, la exime de sus obligaciones y la anima a que viva su amor como ella no lo ha podido hacer. Entendimiento y complicidad entre las dos féminas...




En este segundo vídeo, Norma descubre que el enamorado de Adalgisa es el padre de sus hijos y el desvelo de sus pasiones. Norma lo tiene claro, y su reacción es culpabilizar a Pollione al sentirse traicionada. La joven virgen es para ella una víctima, y todos sus reproches son para su desleal procónsul romano. Su primera reacción es de venganza al sentirse dolida y despechada. ¿Quién no reacionaría así al sentirse con el corazón destrozado?...




Tercer vídeo y segundo dúo de las dos féminas de este trío amoroso. La complicidad de las dos mujeres es cada vez mayor, tanto, que Norma después de arrepentirse de llevar a cabo su venganza sobre Pollione a costa de sus hijos, le confía estos a Adalgisa, tras llegar a la conclusión de que las criaturas no tienen que sufrir las consecuencias. Ante el hecho de verse repudiada en el amor, se desmorona todo su mundo. Se cuestiona su fatal error y la traición a su padre y a su pueblo. Lo único que le queda por hacer es salvar a sus hijos y recobrar su dignidad... 




Llegamos al cuarto vídeo. Pollione ha sido detenido por violar el templo, recordemos que Adalgisa reside en él por ser una sacerdotisa, y al especular si alguna de las vírgenes ha sido cómplice o víctima de esta profanación, Norma, para salvar la vida de Adalgisa, a la cual ha confiado sus hijos, desvela su propia relación con el procónsul, confiesa que es madre y que el padre es el mismo Pollione, y se ofrece como víctima propicia para reparar esta ofensa. Lo que escuchamos es una proclama de autoestima no carente ni de venganza ni de asunción de su destino ante Pollione. Este no tiene otra salida que reconocer la grandeza de Norma y como no tiene escapatoria, se ofrece a acompañarla al sacrificio con ínfulas de renovado amor...




Todo un personaje esta Norma de Bellini. Y sería interesante un estudio de un o una especialista en inteligencia emocional, teniendo en cuenta la época en que transcurre la trama.
Esto viene a cuento por el estupendo libreto de Felice Romani y por la música creada por Bellini para esta obra. Es bel canto, pero marca una apreciable distancia con otras obras de esta escuela. No hay dúos de pasiones desenfrenadas ni escenas de locura, pero sí momentos de bravura. Todos los personajes parecen muy cuerdos asumiendo sus circunstancias, aún siendo en algún momento trágicas. Es una historia épica, por momentos íntima, de traición amorosa. Esto es mérito de Bellini, subrayando el texto con unas melodías muy apreciables, que son capaces de crear el clima adecuado para que los sentimientos y la tragedia salgan a flote, en algunas ocasiones, con una contención encomiable. Algunas son de una belleza turbadora.
Acabo diciendo que esta es una de mis cinco óperas favoritas, y bien servida por la escena, el foso y las voces, se disfruta de principio a fin.    

lunes, 2 de marzo de 2015

"NORMA VIENE"... AL PALAU DE LES ARTS



Si tomamos la cultura celta; la magia, creencias y poder de los druidas; el caracter épico de los enfrentamientos entre Roma y las Galias; un toque de tragedia griega; la visión romántica de la época en que fue compuesta la obra y hacemos un cóctel, podemos establecer una idea de por donde van los tiros en esta ópera de Bellini.
Norma es sacerdotisa, es hija de Oroveso, jefe de los druidas, esta enamorada de Pollione, procónsul romano en las Galias, es madre de dos (creo) hijos cuyo padre es el citado Pollione, que se la está pegando con una virgen del templo, la joven Adalgisa.
Ya podemos imaginar que Norma no lo tiene nada fácil para poder mantener su estatus, no defraudar a su padre, asimilar que ha sido traicionada por su amado procónsul y que sus hijos no sufran las consecuencias de los acontecimientos. Un conflicto amoroso, social y políticamente no aceptado, que la lleva a aceptar un final que le devuelva su dignidad como mujer y como gran sacerdotisa...
Con todas estas premisas, el personaje de Norma es difícil, tanto vocalmente como en su parte dramática.
Hay muchos momentos destacables en esta ópera, pero he elegido tres que pueden reflejar los diferentes estados anímicos, y que vocalmente son reflejo de la belleza y dificultad a las que se enfrenta la protagonista.

Los audios de los vídeos son de la Norma interpretada por Mariella Devia en 2013 en Bolonia. Dos años más tarde la va a cantar en Les Arts con una madurez, esperemos que no decadencia, en la que se encuentra esta estupenda soprano que ha dejado muestras de su dominio del bel canto...

"Norma viene", con estas palabras los druidas anuncian la llegada de Norma, la gran sacerdotisa. Es su primera presencia en escena con un recitativo, aria y cabaleta según los cánones del bel canto, pero en este caso el aria o cavatina es "Casta diva", el aria de las arias según muchos. La sacerdotisa se muestra en todo su esplendor...




Cuenta la leyenda que Caballé le consultó a Callas sobre la oportunidad de cantar Norma, y Callas le respondió algo parecido a esto: "Si puedes cantar el dúo, puedes cantar Norma". Este dúo, "In mia man al fin tu sei...", refleja el enfrentamiento de la sacerdotisa con Pollione reprochándole su relación con Adalgisa. La mujer traicionada y vengativa se muestra en este dúo, vocal y dramáticamente complicado, por tesitura de voz y por su expresivo fraseo...




Llegamos al final y Norma muestra su lado maternal y filial, pidiendo perdón a su padre y suplicándole que ampare a sus hijos, sabedora del sacrificio al que se va a someter. Su dignidad como mujer, hija, madre y sacerdotisa salen a relucir, cantados en un concertante de especial belleza...



Paradigma del bel canto, esta ópera es una auténtica joya, y como tal hay que apreciarla. Como toda joya necesita de una presentación acorde con su valor... La expectación es grande, veremos.